En Puerto Rico podemos ver claramente que la centralización y administración de nuestros recursos nos debilita como nación.
No importa donde caigas en la conversación sobre el estatus político de la isla, tener independencia energética y descentralización de distribución de nuestros recursos nos conviene a todos.
Casa Pueblo está haciendo un tremendo trabajo hablando y demostrando como un pueblo puede tomar control sobre su soberanía.
No se puede esperar a que el gobierno nos rescate. Hay que hacerlo uno mismo.




