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Juan Ramón Rallo@nostr
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Doctor en Economía, decano de @Univhesperides y profesor en @en_UFMMadrid. Escribo en @ElConfidencial y @larazon_es admin: Cuenta de republicaciones. Mi deseo es mantener el contenido del doctor Juan Ramón Rallo libre de censura, y hacerle llegar los zaps de alguna manera. Este es también un regalo para los Nostr-Only como yo. 100% Powered by @npub1aghreq2dpz3h3799hrawev5gf5zc2kt4ch9ykhp9utt0jd3gdu2qtlmhct
Si esto termina así, desde luego habrá sido una rápida y sofisticada operación quirúrgica para derrocar a la dictadura de Maduro (porque, repito, es una dictadura que cometió fraude electoral masivo) sin numerosas bajas civiles. La absoluta incapacidad de defensa del ejército venezolano también es un claro ejemplo de que arruinar un país no solo termina condenando a su población, sino destrozando la capacidad de defensa de la mafia extractiva. Esto ya supo verlo Mancur Olson hace décadas (los gobernantes racionales buscan desarrollar sus sociedades para poder defenderse mientras las siguen saqueando).
Sobre la creación de dinero por parte de los bancos y de los bancos centrales. Dos apuntes previos. 1. La inflación no la genera meramente “crear” dinero, sino crear dinero por encima de su demanda (de atesoramiento). 2. El dinero creado por los bancos es, en realidad, una deuda pagadera en dinero del banco central. Para que el exceso de dinero bancario pudiera depreciar el dinero del banco central, ambos deberían cotizar siempre a la par. Es decir, que crear una unidad de pasivo bancario fuera exactamente lo mismo que crear una unidad de moneda fiat. Esto es obviamente falso: un banco quebrado no puede recapitalizarse a sí mismo creando su propio dinero (su propia deuda). Y, si no es así, un exceso de pasivos bancarios lo único que provocará es que estos coticen con descuento frente a la moneda fiat, no que la moneda fiat se deprecie (como ocurre con el resto de deudas privadas: si una empresa emite demasiados bonos, estos pasan a cotizar con descuento, no generan inflación). Dicho esto: el “dinero” creado por los bancos comerciales son pasivos a la vista, amortizables a la orden del acreedor (depositante) cuando éste tiene más de los que desea. Esa reembolsabilidad instantánea de los pasivos bancarios lleva a que la oferta no pueda exceder sostenidamente a su demanda: si eso sucede, los pasivos bancarios no “perderán valor” (oferta superior a la demanda), sino que serán reembolsados por los acreedores. Un pasivo bancario a la vista no puede cotizar con descuento frente a su subyacente. Este reembolso automático de la oferta de pasivos bancarios cuando excede su demanda es lo que se conoce como Ley del Reflujo de Fullarton. Y claro, si los bancos no son capaces de hacer frente a las peticiones de pago de sus acreedores, entonces entrarán en suspensión de pagos (corralito), de ahí la importancia de que los bancos solo creen dinero contra activos líquidos (esto conecta con llamada Doctrina las Letras Reales). En cambio, con la creación de dinero por parte del banco central no sucede nada de lo anterior. La moneda fiat no es reembolsable a opción de su tenedor. Si el banco central genera un exceso de oferta de moneda fiat sobre su demanda (normalmente, por financiar déficits públicos), no habrá una contracción automática de la oferta monetaria (pues la moneda fiat no es amortizable). Lo que ocurrirá es que la moneda fiat perderá valor, generando inflación (los precios del resto de bienes se expresarán contra un numerario menos valioso). Será esa elevación del nivel de precios lo que aumente la demanda nominal de moneda fiat hasta igualarla con la oferta nominal (se necesita mayor cantidad de dinero para hacer frente a un mismo pago real). El banco central puede discrecionalmente reducir la oferta de moneda fiat cuando detecta que ésta está perdiendo valor, pero para ello es necesario que el gobierno no tenga déficit o que, al menos, pueda financiarlo en los mercados (sin necesidad de monetización de deuda) y que el banco central tenga solvencia suficiente como para absorber el exceso de moneda fiat (vendiendo activos o emitiendo pasivos a plazo). Por eso la creación de dinero bancario no genera inflación (o al menos no con carácter sostenido: una expansión del crédito podría alimentar el nivel de precios presente a costa del futuro) y la creación de dinero inconvertible por parte del banco central sí lo hace (cuando excede su demanda).
Por supuesto, hay un caso en el que ambos escenarios se solapan: si los acreedores de un banco reclaman un reembolso de sus pasivos (porque la oferta de depósitos supera la demanda) y el banco central acude al rescate de ese banco (refinanciándolo y sustituyendo el exceso de depósitos por un exceso de moneda fiat de nueva creación), entonces sí puede generarse inflación. Pero, en general, la expansión del crédito bancario lo que hace no es depreciar sostenidamente el valor de la moneda, sino alimentar otros fenómenos que también pueden ser dañinos: burbujas de activos, exceso de apalancamiento privado y descoordinación entre los flujos de ahorro y de inversión. Paradójicamente, los que se suelen considerar más anti-cuantitativistas terminan cayendo en las trampas cuantitativistas más burdas al meter en el mismo saco (mayor “oferta monetaria”) cualquier variación de las posiciones pasivas dentro del sistema financiero (olvidándose de las diferencias entre esos pasivos y los activos que los respaldan).
Dejando de lado que dos tercios de los ingresos del Ibex se generan fuera de España, todo forma parte del mismo fenómeno: el fuerte aumento de la población (inmigración) ha acrecentado el tamaño de la economía (más PIB y más beneficios empresariales, al igual que también más masa salarial), pero la infraestructura de esa economía (en sentido amplio: vivienda y servicios estatales) no ha crecido proporcionalmente a la población, porque el Estado o bien no permite hacerlo (vivienda) o bien destina las regalías de ese crecimiento a otros fines (pensiones).
Aquí Eduardo nos dice que nadie conoce mejor su propia situación económica que uno mismo. Bien. Hace unos años, sin embargo, nos decía que los españoles no conocían adecuadamente su situación económica personal porque los datos decían otra cosa. Es la siensia.
RT by @juanrallo: Ya tenemos prácticamente preparado el segundo semestre. Algunas slides del contenido que estamos generando. La segunda edición empezará en septiembre de 2026. Ya hay unos veinte alumnos. Interesados, aplicad en la web y se os contactará para la entrevista 👇🏻