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La primera idea que ha de quedar clara es que "el interés general" o "el bien común" son abstracciones confusas. La política tiene que ver con individuos concretos que están motivados por intereses propios, no por el de los demás. Buscar el bienestar social puede, incluso, resultarles contraproducente. La finalidad de todo dirigente, ya sea en el ámbito público o en el empresarial, es alcanzar el poder y una vez conseguido, mantenerse en él y gestionar los ingresos. El dirigente político siempre va a intentar subir los impuestos ya que son indispensables para recompensarse a sí mismo y a los suyos y, además, ayudan a crear una masa pobre dependiente de las ayudas gubernamentales (redes clientelares). Otra fuente de ingresos para los dirigentes son las ayudas del exterior para fomentar el desarrollo, las cuales, raras veces alcanzan su objetivo, sino que sirven para enriquecer a los gobernantes puesto que, si un gobierno recibe ayuda para solucionar un problema, el hecho de solucionarlo implica el fin de las ayudas. Cuanto más reducido sea el grupo de personas de las que el dirigente depende para conservar su puesto, más fácil será para el dirigente tenerlos contentos, por lo cual, la mejor baza para la población que busca su libertad será intentar aumentar ese número de personas. Otros factores para alcanzar la libertad son la libertad de expresión y reunión, pero sobre todo la autonomía financiera.
https://mises.org/es/mises-wire/reviviendo-el-liberalismo-catolico TEXTO: El reciente nombramiento del Papa León XIV plantea una cuestión de fondo: ¿Hacia cuál de las dos corrientes ideológicas se encaminará la Iglesia bajo su pontificado? La primera de estas dos tendencias se inició en 1891 con el Papa León XIII y defiende la libertad individual, la subsidiariedad y la propiedad privada como base del progreso humano. La segunda, que se inició en 1931 con el Papa Pío XI y tuvo a Juan Pablo II y Francisco como sus máximos exponentes, ha sido la tendencia dominante durante las últimas décadas y presenta un marcado carácter globalista, defendiendo el intervencionismo y la planificación. Se caracteriza por la persecución de fines loables mediante propuestas inviables que no solo son incompatibles con su consecución, sino que darían lugar a sistemas que dice condenar. El autor se muestra esperanzado, pues la elección del nombre del nuevo Pontífice parece indicar que quiere retomar el legado de León XIII.
Ante las críticas que se vierten sobre quienes tratan de eludir el pago de impuestos, se analiza si éstos pueden ser percibidos como una forma de solidaridad. Para ello se analiza si los impuestos cumplen con las características que se atribuyen a la solidaridad: - Eventual: la solidaridad se ejerce de forma ocasional, mientras el pago de impuestos es permanente. - Voluntaria: nadie paga "impuestos" de forma voluntaria y tampoco se elige la cuantía ni su destino. - Desinteresada: los impuestos se pagan esperando obtener una recompensa por ello (pensión, sanidad "gratuita", etc.). Los trabajadores de organizaciones de solidaridad son voluntarios y no cobran por su trabajo, no así los funcionarios. En conclusión, el Estado no es una forma de solidaridad. El Estado recauda de forma despersonalizada y gasta de manera indiscriminada, desacreditando la verdadera solidaridad. Instituciones originalmente solidarias, como sindicatos o mutuas, quedan desvirtuadas tras la intervención estatal. Es el Estado el que ahora trata de cubrir todas las necesidades que antes cubrían la familia y las comunidades locales.
Ciertos expertos pronostican que, de forma inminente, la IA alcanzará la singularidad tecnológica y escapará al control humano. El presente video pretende desmontar el mito de la singularidad tecnológica y advertir que, si dicho evento se nos presenta como un escenario real, estaremos ante una maniobra de psicosis colectiva. En una primera parte, se afirma que la singularidad es una fábula y que la IA nunca podrá volverse autoconsciente e independiente. Se nos recuerda que la conciencia no emerge únicamente de la gestión compleja de enormes cantidades de información. Se trata de algo que no es observable, que no se sabe cómo se origina, ni dónde se aloja, ni de qué está hecha...., por lo tanto, es difícilmente replicable. En una segunda parte, se nos advierte de la posibilidad de un evento de manipulación de masas que utilizaría el miedo a la singularidad como justificación para imponer, con gran aceptación pública, medidas de control y restricciones extremas (dolorosas, pero necesarias) bajo el pretexto de la protección. La hipotética implementación de dicho evento de manipulación podría darse siguiendo el mismo patrón estructural, en tres fases, que tan buenos resultados dio con la pandemia de Covid-19.
El autor comienza explicándonos el proceso mediante el cual comprendió que en España no hay ni democracia ni libertad. A continuación, trata de definir correctamente el concepto "democracia", llegando a la conclusión de que ésta se fundamenta en la idea de control al ejercicio del poder. Un sistema democrático garantiza la libertad del individuo frente al poder político mediante la separación de poderes y la representación del elector, pero el modelo democrático europeo no cumple ninguna de estas dos condiciones, sino que está basado en ideologías y facciones que (apoyadas por grandes corporaciones) se han adueñado del Estado y se dedican a someter a la población civil bajo un régimen totalitario. La usencia de separación de poderes y la falta de representación institucionalizan la corrupción y la convierten en factor de gobierno, pues se legisla en base a los intereses de quién ostenta el poder y no a los de la ciudadanía. La única solución posible es que la sociedad civil, en su conjunto, sepa ver el "elefante en la habitación" para después, sacarlo pacíficamente.
https://www.fpcs.es/predicciones-fallidas/ La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) tiene un largo historial de fallos en sus predicciones. Ello se debe (según la propia agencia admite) a la imposibilidad de hacer pronósticos fiables más allá de un periodo de dos semanas. Sin embargo, no duda en vaticinar desastres climáticos a largo plazo con enorme precisión (ya que la verificación de éstos no es posible). Como fiel difusora de la ideología del cambio climático, la AEMET hace un uso sesgado e interesado de la información para crear un alarmismo que puede ser desmentido con sus propios datos. Los modelos climáticos en los que se apoyan tampoco son fiables, pues son poco realistas. También se habla de las principales variables que influyen en el cambio del clima, de las cuales, las de origen antrópico tienen una relevancia mínima. En conclusión, el ser humano no tiene capacidad para evitar el cambio climático.
Supongo que a la mayoría de nosotros nos ha pasado que, cuando alguien nos pregunta qué es lo que le otorga valor a Bitcoin, nos encontramos con que no tenemos muy claro qué responder. Como opción sencilla, se suele recurrir a su utilidad, a que resuelve eficientemente ciertos problemas monetarios, o cosas por el estilo. Este pod nos provee de una explicación más profunda. PD: Muy de acuerdo con el comentario final.
Según el texto, los impuestos son un mal innecesario. Para ilustrar esta afirmación se comentan las recientes informaciones referentes a la agencia estadounidense USAID: su funcionamiento fraudulento, los programas (con marcada finalidad ideológica) que financiaba con los impuestos de los ciudadanos americanos, etc. El problema real no es la corrupción o la ineptitud de los administradores del dinero público, sino los impuestos: la extracción forzosa de dinero sin contraprestación alguna, puesto que no hay relación entre el pago y el bien o servicio obtenido. Los impuestos no son necesarios para la existencia de determinados servicios sociales, pues éstos ya existían antes de su aparición. Sí son necesarios, en cambio, para mantener una gigantesca e ineficaz administración pública. En conclusión, es muy sencillo ser generoso con el dinero de los demás.
Tradicionalmente, los sindicatos han intermediado en la negociación con la patronal favoreciendo acuerdos en materia de legislación laboral que, al afectar a sectores o territorios completos, obstaculizan la negociación independiente. Estas negociaciones de amplia cobertura, suelen favorecer a las grandes empresas frente a las pequeñas, ya que cuentan con una mayor representación en dichas negociaciones. En la actualidad, su poder de presión ha mermado ostensiblemente, pese a lo cual se mantienen gracias a una legislación favorable y a cuantiosos fondos públicos que manejan de forma opaca, creando una clase dirigente que recibe un salario por sus servicios. Hoy en día, los sindicatos y sus dirigentes forman parte de la estructura del Estado. Ante la disyuntiva de adaptarse a la nueva situación socioeconómica para cubrir las necesidades de los trabajadores, aportándoles protección y apoyo frente a sus problemas, optaron por dar forma a una casta de privilegiados cuyo único objetivo es mantener su statu quo actual. En conclusión, hoy en día los sindicatos son percibidos como otra versión de la clase política.
El poder utiliza la manipulación de la opinión pública para alcanzar sus objetivos. Una de las herramientas más habituales para ello son las operaciones de falsa bandera, de las que se muestran algunos ejemplos. Se manipula la capacidad cognitiva de las personas para conseguir un estado de "hipnosis colectiva" mediante el cual la sociedad pensará, deseará y actuará de la forma que al poder le interese, creyendo que han tomado sus decisiones libremente. Para lograr esta manipulación es fundamental la colaboración de los medios de comunicación.
Buena idea la de unir dos artículos cortos en torno a la misma temática. Entre ambos se nos aporta una explicación detallada, pero muy fácil de comprender, de porqué es cierto que solamente hay dos tipos de criptoactivos: uno, Bitcoin y el otro, todos los demás.
https://extramurosrevista.com/sigan-a-la-ciencia-la-gestion-del-covid-no-estuvo-guiada-por-la-ciencia-como-muestra-un-creciente-numero-de-documentos-que-van-saliendo-a-la-luz/ La ciencia no es infalible y la sólida base que, como ciencia, tiene la medicina se ha corrompido debido a intereses comerciales. Desde hace tiempo, se conocen conflictos de intereses que provocan que la mayoría de los resultados de las investigaciones científicas sean sesgados o directamente falsos. Actualmente, el objetivo de la medicina ya no es la salud, sino el lucro. Visto esto, debemos desconfiar del respaldo científico que, en su día, se le otorgó a la actuación contra el Covid. La mayoría de medidas que se adoptaron no tenían el respaldo de la ciencia, ya que los gobiernos impusieron sus recomendaciones a los investigadores para dar dignidad científica a sus mandatos. Tras mencionar cierto informe sobre la pandemia de coronavirus emitido por la Cámara de Representantes de los EE UU, se concluye que los principales emisores de desinformación fueron los gobiernos de la mayoría de países. Según se desprende del análisis de "los papeles Pfizer", la compañía conocía la ineficacia y los peligrosos efectos adversos que tenía su vacuna contra el Covid. Además, diversas investigaciones indican que los mandatarios tampoco tenían libertad de actuación, sino que seguían las indicaciones de un grupo global de expertos no gubernamentales provistos de conexiones financieras que les permitían influir en el gobierno de los EEUU, la CE y la OMS. Este grupo estaba coordinado por y respondía ante entidades vinculadas a Bill Gates. La siguiente pregunta es: ¿Quién hay detrás de Bill Gates?
En esta ocasión, Audiobits nos trae un artículo bastante denso, el cual cuesta seguir si no tenemos nociones del mundo financiero. A pesar de ello, es inevitable captar datos reveladores relacionados con el actual sistema económico.
https://philpapers.org/archive/QUILTD-8.pdf Mucha gente todavía no se ha dado cuenta de que la Guerra Fría, que enfrentaba al comunismo contra el capitalismo, terminó hace tiempo. Para la izquierda, la culpa era de los ricos (tanto empresarios como países) que acaparaban la riqueza para sí dejando al resto en la miseria. Para la derecha, la culpa era del Estado y la regulación. Actualmente, aún se discute si son las élites políticas o las económicas las culpables de los males de la sociedad, pero esta discusión no tiene sentido, ya que ambas se han aliado y comparten esa culpabilidad. Tanto los Estados como las corporaciones trasmiten el mismo mensaje, según el cual, los culpables no son ellos, sino nosotros. Se comentan cuatro aspectos en los que se puede constatar este hecho: 1- Ecologismo: para la sociedad, entraña un gran encarecimiento de la energía y las materias primas, además de una elevadísima tasa de desempleo. Los beneficiados son los Estados y mundo empresarial. 2- Feminismo: recibe cuantiosas subvenciones a la vez que obstaculiza la natalidad, ya que ésta atenta contra el planeta, contra el empoderamiento femenino y contra las empresas. 3- Pensiones de jubilación: a resultas del descenso de la natalidad, cada individuo deberá hacer un mayor esfuerzo fiscal para el pago de las pensiones. 4- Migraciones: benefician al Estado (pensiones) y al capitalista (mano de obra barata), perjudicando a los individuos que ven como sus barrios se van degradando. Habiendo constatado que la derecha (capital) y la izquierda (Estado) ya no son enemigos, sino que se han aliado contra nosotros para prosperar a nuestra costa, se pone de manifiesto que solamente la unión de toda la sociedad podrá hacer frente a dicha alianza. Esas élites utilizan herramientas represivas contra sus detractores mientras recompensan a aquellos que les son afines. Se trata del tradicional "palo" y "zanahoria", pero ahora con renovada apariencia. No podemos saber cuál será la distopía que acabará imponiéndose: la del "palo" reflejada en la novela "1984" de George Orwell o la de la "zanahoria" mostrada en "Un mundo feliz" de Aldous Huxley. En cualquier caso, existe la posibilidad de que ambas opciones no sean incompatibles.